¿Por qué este 5 de
febrero de 2026 se realiza 'Día sin Carro y sin Moto' en Bogotá?
Bogotá realizará el jueves 5 de febrero la versión
28 del 'Día Sin Carro y Sin Moto', una jornada establecida tras la Consulta
Popular del año 2000, en la que la ciudadanía aprobó su realización anual. Durante la jornada, entre las 5:00 a. m. y las 9:00 p.
m., se restringirá la circulación de automóviles particulares y motocicletas,
con excepciones definidas en la normatividad vigente.
Durante la jornada, no podrán
circular
- Carros y motos particulares.
- Carros con
permiso de pico y placa solidario
- Vehículos
particulares de medios de comunicación con placa amarilla.
- Automóviles y
motocicletas de academias de conducción.
- Vehículos
híbridos o a gas.
- Taxis y
vehículos de transporte especial con placa terminada en 7 y 8.
- Transporte de carga tendrá
restricción habitual, acorde con el Decreto Único del Sector Movilidad 652
de 2025, artículos 485 al 502.
Sí podrán circular, entre
otros:
- Transporte público.
- Motocicletas vinculadas a empresas,
plataformas tecnológicas y/o establecimientos de comercio, que prestan el
servicio de mensajería y/om domicilio
- Transporte para personas con
discapacidad.
- Vehículos de emergencia.
- Transporte escolar.
Entre los impactos positivos de este día, están:
1. Calidad
del Aire: El "Respiro" Atmosférico
El
beneficio más directo es la reducción de emisiones contaminantes. Al salir de
circulación cerca de 1.8 millones de
vehículos particulares y 430,000 motocicletas, se logran cifras impactantes:
·
Reducción de CO₂: Se estima una disminución de hasta el 51% en las emisiones de dióxido de
carbono (más de 7,600 toneladas evitadas en una sola jornada).
·
Material
Particulado (PM 2.5): Las emisiones de estas micropartículas, que
son las más dañinas para los pulmones, pueden reducirse entre un 36% y 57%.
·
Carbono Negro: Se
reduce significativamente el hollín proveniente de la combustión, mejorando la
visibilidad y la pureza del aire.
2. Salud
Acústica: Menos Ruido, Menos Estrés
El
ecosistema sonoro de Bogotá cambia radicalmente. La contaminación auditiva es
un factor de estrés no solo para los humanos, sino también para la fauna urbana
(como las aves).
·
Se registra una reducción notable en los
decibeles promedio de la ciudad, lo que favorece la comunicación de las
especies de aves locales y disminuye los niveles de cortisol (hormona del
estrés) en los ciudadanos.
3. Cambio de
Hábitos y Movilidad Sostenible
El
beneficio a largo plazo para el ecosistema es pedagógico. Al obligar a la ciudad a usar los 680+ km de
ciclorrutas y el sistema de transporte público (TransMilenio, SITP,
TransMiCable):
·
Se valida la infraestructura para bicicletas
(Bogotá es capital mundial de la bici).
·
Se promueve la micromovilidad, lo que reduce la huella de carbono individual de
forma permanente si el ciudadano decide adoptar estos hábitos más días al año.
4.
Recuperación del Espacio Público
Sin
la congestión habitual, la ciudad se vuelve más "caminable". Esto
permite que la Secretaría de Ambiente y otras entidades realicen un monitoreo
más preciso en sus 19 estaciones de calidad del aire, identificando los puntos
críticos reales (hotspots) que necesitan intervención estructural.
Nota importante: Aunque el beneficio es
alto, expertos señalan que el impacto total se ve limitado porque el transporte
de carga y los buses antiguos (que usan Diésel) siguen circulando. Por eso, el
mayor valor es la concientización sobre
la descarbonización.
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